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Compartimos escenario con AUGUSTO BLANCA y PEPE ORDÁS en dos conciertos
Este encuentro con los trovadores cubanos superó las expectativas en Mar del Plata. Por localidades agotadas, se agregó una segunda función el mismo viernes, también a sala llena. Quedó gente afuera. La generosidad de estos grandes trovadores no tuvo límites. Nos invitaron a hacer tres temas sólos y para el cierre, con "Yolanda" a cuatro voces.
La experiencia de compartir escenario y conocer a Augusto y Pepe ha sido un hecho inolvidable. Ellos, que poseen un caudal creativo y humano ilimitado, nos hicieron notar su gusto por llegar por primera vez a Mar del Plata.
El público de la ciudad pudo escuchar, descubrir, a dos grandes cantautores. Hicieron dos recitales de gran calidad, con versiones a dúo de los temas de ambos y la interpretación solista alternada en algunos casos. Hubo algunos momentos más emotivos e intensos, como cuando sonaron "Tercer deseo", "No olvides que una vez tu fuiste sol" y "Caminito de la playa" de Augusto, o con "Son para tí", "Monte adentro" y "Alex" (la canción del amigo pequeño), de Pepe.
Un párrafo aparte tiene la conexión de estos músicos con el público presente y el humor de ambos para momentos muy oportunos. Incluso, Pepe Ordás interpretó una zamba exquisita de Les Luthiers en el primer recital y "El tema del cero a cero", en el segundo, que hicieron reir a todos.
Augusto Blanca es uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana, junto a Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Compuso la canción "No olvides que una vez tu fuiste sol", que popularizó Juan Carlos Baglietto. A su vez, Pepe Ordás ha hecho temas conocidos como "Son para tí" y "Cantar cantar", que cantan Silvina Garré y Baglietto. Fue uno de los compositores del grupo que lideró durante 27 años Sara González, fundadora de la Nueva Trova. Ambos estuvieron con Silvio Rodríguez el sábado 16 de abril en el Luna Park.
Vivimos un momento muy lindo con nuestros amigos cubanos. Queda el deseo de un reencuentro en el camino de la canción y un GRACIAS enorme de nuestra parte, por toda la generosidad que descubrimos en la simplicidad de sus personalidades. |