Canción en voz mayor 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Voy a hacer una canción, que confunda mi voz
con el canto del cielo, con un pájaro y color,
que ayude a volar.
Voy a hacer una canción con la sexta mayor
de tus sentidos y el amor que se cuela en el sabor
de la luna y de vos.
Voy a hacer una canción que alimente un corazón
y te empuje a vivir sin miedo.
Cuida tus tesoros hoy, la familia y la ilusión,
escucha al silencio cuando quema el sol
Tengo tantas cosas que se acercan al dolor
vengo de una historia con sus piernas y extensión
de mis pensamientos.
Siento que esta bruma no tapa la visión
surge una espuma de rabia y de pasión
cuando veo el hambre de dios.
Nuestros hijos no mentirán, desmitificarán la unión.
Si es que quieres ser mejor, olvida la competición
y ve a sembrar amor.
Traigo un reto de memoria, con mentiras y escoria,
voy latiendo esta gloria, ser la voz de nuestra historia.
No se compra el valor.
Llevo las venas abiertas, por si siembro alguna estrella
en la libertad desierta y en los besos que despiertan
flores y aromas.
Te convido mil preguntas sobre tus hermanos,
no mires al lado…
que la tierra está en tus manos
y en la música sus cantos de noche y temblor
Si es que quieres ser mejor, olvida la competición
y ve a sembrar amor.
Carta al poeta 
Letra: Sebastián Echarry. Música: Facundo Cascó / Sebastián Echarry.
Compañero de gracia y pensamiento,
en las madrugadas de tus versos
descansas la pasión de tus principios,
la tinta que te alcanza a la vida
Revolución contra tus genes,
marcas en la piel, sed de verte
pelear por el mar de la cultura,
que devuelve alas a mis dudas.
El valor que hace falta como el agua
parece aflorar de tu pluma,
tan consciente y soñadora
como las canciones que me alumbran.
Compañero de noches y penumbras,
estentóreo grito del silencio,
que no se callen tus razones,
que no se alejen de mi lucha.
La fuerza la consigues amando
hasta la propia muerte
por ese pedazo de ternura
que te ayude a mantenerte.
Vivir es dejar la vida en ello
así entiendes este juego
por vencer las injusticias
con tus ansias y poemas reos.
El valor que hace falta como el agua
parece aflorar de tu pluma,
tan consciente y soñadora
como las canciones que me alumbran.
Pintaba sus ojos 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Aquella mujer,
pegadita al marco de un cuadro
que pintaba sus ojos,
dibujaba en mi aire su sensualidad.
Aquella mujer,
hermana del deseo,
tan lejana a mi cuerpo,
labios de ámbar.
Demuestra la locura
de imaginarla sobre mí (sobre mí).
Rastrea huellas de estación.
Rescata de lo abstracto
las caricias que inventó para mí…
…aquella mujer,
que parpadea, suave llovizna
de un viernes en la casa…
…angelical fraseo de sus ojos negros
que inhiben el silencio
y convocan danzares,
carnaval de los espejos en mi nombre.
Quedó el aura abierta
en una eventual despedida.
Madre 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Madre, cinco letras de la inmensidad,
mil colores para dar, cielo tierra y vida.
Madre, sos el candil del alma mía
que va en busca de la verdad.
Siempre vuelvo con mis penas
a los bastiones de tu legado total.
Tus ojitos si me miran son canciones
que se encienden en la bondad.
Madre, sacrificios de la vida entera,
ayudaste a mi libertad y tu condena.
Madre, color de mi palabra gris,
melodía sin fin que acompaña el corazón.
Siempre vuelvo con mis penas
a los bastiones de tu legado total.
Tus ojitos si me miran son canciones
que se encienden en la bondad.
Tierra adentro 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Encontré la libertad tierra adentro,
en los surcos de sangre de un gran país,
en la vida ardiente que llega al fin,
en las miradas que se escapan de lo cierto.
Encontré tu corazón tierra adentro,
en los cuentos de la noche y la esperanza,
en los cerros y una luna en su infancia,
en tu rostro y una danza que me salva.
Tierra adentro esta la vida
que te espera sonriente con abrazos.
Tierra adentro se curan mis heridas,
vuelan alto (vuelan alto),
huyen siempre del espanto (tierra adentro).
Encontré una música en tu alma,
en las líneas de tus manos, en la calma,
en el sueño que desde adentro se levanta,
en la fuerza que derrama la palabra.
Encontré la dignidad tierra adentro,
en los límites del tiempo, en sus huesos,
en las ramas de este árbol, en los versos
que una vez escritos siempre lleva el viento.
Tierra adentro esta la vida
que te espera sonriente con abrazos.
Tierra adentro se curan mis heridas,
vuelan alto (vuelan alto),
huyen siempre del espanto (tierra adentro).
Son tus lazos, los hermanos de la tierra,
son tus pasos los que escriben la tibieza.
La Trama 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Ella abre sus días al mundo
desde un canto de lluvia al amor.
En el Sur se abrazaron profundo
y viajaron con alas de a dos.
Amanece una luz en su vientre
mientras nace la flor y el trigal.
Es de pétalos esta corriente
que se envuelve en calor del hogar.
Saliste a ver los sueños de hoy,
con tus ojos que traman el cielo.
Ella arrastra la mano del tiempo,
cuando entrega sonrisas del siempre.
Ya imagina: la vida es del viento
y es momento de hacer el presente.
El mañana es un cántaro abierto,
que jamás dejará de sanar.
En tu sangre desborda el ejemplo,
el “hombre nuevo” tendrás que crear.
Saliste a ver los sueños de hoy,
con tus ojos que traman el cielo.
Dejaste ser el vuelo de hoy
y la vida se estrena otra vez.
Nacen las palabras chiquititas como vos.
Surgen las migajas de poesía de mi voz.
Vienen tus estrellas y te anidan la emoción
Miran y te enseñan que siempre es mejor de a dos.
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Estampa de mis amores 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Murga de mi alma, llévame.
Murga fantasma, soy tu piel.
Y cuando veas el llanto,
tendrás mi canto para volver.
Murga, voz de la tierra,
sentimiento sin maleza
Murga, con tus colores
serás la estampa de mis amores.
Baila con tu esplendor,
siembra flores en tu honor.
Ven danza de los pobres,
canto de corazón.
Murga sin guerras, quédate,
quiebra fronteras del hombre,
mueve tus firmamentos,
dame todos tus sueños.
Murga sincera, búscame
en la inmensa noche
y sírveme tus puentes
pa´ volver a florecer.
Baila con tu esplendor,
siembra flores en tu honor.
Ven danza de los pobres,
canto de corazón.
Murga de mi alma, llévame.
Murga fantasma, soy tu piel.
Murga, con tus colores
serás la estampa de mis amores.
Baila con tu esplendor,
siembra flores en tu honor.
Ven danza de los pobres,
canto de corazón.
Transparencias 
Letra: Sebastián Echarry. Música: Matías Manzur / Sebastián Echarry.
Tus ojos me devuelven transparencias,
luna nueva que busca su flor,
vértigo del tiempo, usurpando cadencias,
tallando de vos la canción.
Tus ojos despiertan la impaciencia,
vientos nuevos que fluyen al sol,
cuentos y un abrazo, juntos los retazos,
presencias de paz y de amor.
Carnaval de las cornisas,
juego interminable del azul,
va tejiendo poesías,
regalos que convierten la luz.
Versos de las siestas fugitivas,
canto que atraviesa la voz,
surcan el silencio, llegan a tu encuentro
melodías que se parten en dos.
Versos que te nacen y me besan,
como pájaros rondando la piel,
voces dibujando transparencias
en los árboles que cura tu ser.
Carnaval de las cornisas,
juego interminable del azul,
va tejiendo poesías,
regalos que convierten la luz.
Cuéntame 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Cuentan las flores que hay en mi sombra,
cuentan las sombras que hay en el Sol.
Y cuenta la historia el sentir del poeta
que se desangra en su revolución.
Cuéntame qué hay en tu alma clara
en la hora máxima del vuelo mayor
y cuéntame por qué enaltece la mañana
cuando despierta en tus ojos canción.
Cuenta la aurora las manos tomadas,
en la frescura del sueño mejor.
Cuenta el deseo que existe en mis cuerdas
que hagas cimientos con esta canción.
Cuentan de límites, de las fronteras,
de divisiones entre los hermanos…
y cuentan que Dios se alejó de la Tierra
y se abrazó con tus venas al Sol.
Cuéntame cómo compones mis versos
sin un esfuerzo, sin culpa ni dolor…
y se abre en el suelo la voz de mi pueblo
que llora el hambre desde el pabellón.
Cuenta la aurora las madres aladas,
en la cornisa: ni olvido, ni perdón.
Cuentan las flores caídas del alma,
alientan conciencia, memoria y amor.
El cuero 
Letra: Juan Sardi. Música: Sebastián Echarry.
Vuelve el son del tambor
y el ranquel desde El Cuero
lanza su cantar.
¡Ay, ay ay! Memoria que despierta en mi pecho,
el latir del bombo repicando misterios.
Vuelve el son del tambor
silenciosos senderos
vuelven a tumbar…
…desde El Cuero.
¡Ay, ay ay! Memoria que despierta en mi pecho,
el latir del bombo repicando misterios.
Ancestral reclamo tu presencia en El Cuero
¡Ay, ay ay! Memoria que despierta en mi pecho,
el latir del bombo repicando misterios.
Ancestral reclamo por la tierra y el viento…
…desde El Cuero.
Procurando curar 
Letra y música: Carlos Lage.
Ven procurando curar,
que el desvelo voraz
de estos días de mayo
me pone en cadenas.
Ven con todos los pares domando el azar,
aplacando mis malas maneras.
De silueta a silueta me puedes tomar
como gota que nutre la tierra.
Voy buscando abrigo
rogando a tu suerte que emigre a mi nido.
Ven, imagina llover,
que millones de labios
se van desprendiendo
cayendo a la piedra.
Sal vestida de luna con alas de mar
desbordando, creciendo mareas.
Yo estaré al otro lado haciendo lugar
para darte un espacio en mi arena…
…y voy buscando abrigo,
rogando a tu suerte que emigre a mi nido.
Ven con tus colores clareando el río,
tejiendo los mantos del amorío,
buscando raíces para sembrarme una primavera.
Sanarán mis soles descoloridos
que gimen y gimen como sirenas del alma
que giran y calan.
Ven prefiriendo estallar
cada siglo que pasa
nos trae la pregunta
de cada respuesta.
Ven con todos los pares domando el azar,
aplacando mis malas maneras.
De silueta a silueta me puedes tomar
como gota que nutre la tierra.
Voy buscando abrigo
rogando a tu suerte que emigre a mi nido.
Ven con tus colores clareando el río,
tejiendo los mantos del amorío,
buscando raíces para sembrarme una primavera.
Sanarán mis soles descoloridos
que gimen y gimen como sirenas del alma
que giran y calan.
Duende del mar 
Letra y música: Sebastián Echarry.
Duende callejero, que recorre suburbios perdidos,
no te olvides de los olvidados,
no rechaces a los rechazados
Duende callejero, pedazo de pan, agua en sequía,
sálvame de las sombras que me acosan e impiden sentir.
Toma a este corazón sensible y llévalo al mar.
Duende callejero recorre los mundos, los envuelve
en su traje de flores crecientes…duende sálvame
Cuéntame el cómo, muéstrame el quien,
haz que el cuando se apresure.
Savia de buena madera, árbol que susurra amor.
Duende de esperanza y de dolor, no impongas el después.
Quédate allí rodeándome, salva a esta melodía.
Hay muchas almas dispuestas y no… llévalas a amar.
Duende callejero, haz tu ritual en este sueño.
Pon al servicio del misterio… tus tiernas manos.
Y llévame al mar.
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Entre honor y capas 
Letra y música: Sebastián
Echarry.
Extraña y esos gritos de abril.
Extraña sus pañuelos de carmín.
Y lloró, y gritó, y sangró…
Era un alma recién salida
de la secundaria.
Era un sol de llamarada
que se apagaba.
Con sus ojos chicos de añil
y sus rostros buscando amaneceres.
Solo roza su piel las balas
y no el hogar, su morada.
Solo escribe horror la espada,
nada de soñar, espera…
Veo en el horizonte a mi madre
entre lágrimas,
abrazo su pecho
con mi ilusión quebrantada.
Y sonrío, con su mirada
veo llegar a mi cuerpo una ráfaga.
Solo roza su piel las balas
y no el hogar, su morada.
Solo escribe horror la espada,
nada de soñar, espera…
…que me lleven de vuelta a casa,
aunque más no sea
entre honor y capas,
que suscriba el dolor sus anchas palabras
de comandante de su casa…
Extraña y esos gritos de abril.
Extraña sus pañuelos de carmín.
El ogro y la bruja
Letra y música: Rubén
Goldín.
Ella era una bruja fatal,
su hermosura y su soledad.
Caminaba en la niebla sin ver
que un ogro muy triste la seguía.
Este amigo tarareaba una canción
y la bruja ocultaba su emoción.
“En los cuentos de hadas
las brujas son malas
y en los cuentos de brujas
las hadas son feas…”
…así decía la canción
que el ogro cantaba
En el bosque, un día de sol
se encontraron frente a frente los dos:
le clavó su mirada la bruja malvada
para ver si podía con su magia ahuyentarlo
pero el ogro sonriendo y cantando
el hechizo rompió…
…la tomó de la mano, las lechuzas
callaron
se miraron un rato largo
y la bruja y el ogro se amaron bajo el sol.
“En los cuentos de hadas
las brujas son malas
y en los cuentos de brujas
las hadas son feas…”
…así decía la canción
que el ogro cantaba.
¡la la ra lara la la ra larala!
¡No hay mejor brujería SOL que el
amor!
¡la la ra lara la la ra larala!
Óleo de mujer con sombrero
Letra y música: Silvio Rodríguez
Una mujer se ha perdido
conocer el delirio y el polvo.
Se ha perdido esa bella locura,
su breve cintura debajo de mí.
Se ha perdido mi forma de amar.
Se ha perdido mi huella en su mar.
Veo una luz que vacila
y promete dejarnos a oscuras.
Veo un perro ladrando a la luna,
como otra figura que recuerda a ti.
Veo más, veo que no me halló.
Veo más, veo que se perdió.
Una mujer innombrable
huye como una gaviota
y yo rápido seco mis botas
blasfemo una nota y apago el reloj.
Que me tenga cuidado el amor
que le puedo cantar su canción.
La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan
a amores ni a historias se quedan allí,
ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
Una mujer con sombrero,
como un cuadro del viejo Chagall
corrompiéndose al centro del miedo
y yo que no soy bueno me puse a llorar.
Pero entonces lloraba por mí
y ahora lloro por verla morir.
Pero entonces lloraba por mí
y ahora lloro por verla morir.
Una postal a quien 
Letra y música: Sebastián
Echarry
Quien pudiera preguntarme
cómo ando, sincero.
Quien. Quien.
Quien escuchará este grito.
Quien entenderá mi canción.
Quien. Quien.
Quien sabrá de mis oscuras horas,
si el silencio es quien vive al fin.
Soy esta canción,
soy la guerra y la paz,
si es que intento
trasnochar la costumbre.
Y venzo a la muchedumbre
que gira por aquella luz.
Te doy mis versos,
mi sincera expresión, mi deseo,
y miento si no muestro
mi angustia.
Quien podrá decir
que mi canción es bella,
es amplia, es lenta
o no es lo que la gente
quiere escuchar.
Quien lamentará
no entenderla.
Quien conquistará su voz.
Quien comprenderá
Que fuera mi postal.
No te cambio 
Letra y música: Alejandro
Filio
Compañera si me alejo un día,
una tarde, una mañana, un junio,
sólo es momentánea la partida,
no te escribo en despedida,
porque no levanto un muro.
Llevo tu cintura bajo el brazo,
brilla cada nota en cada aplauso,
cura una canción cualquier ausencia
y aligera la impaciencia
de regreso hasta tu abrazo.
No te cambio por un verso,
una voz, una palabra,
eres parte de este intento,
de estas manos, de esta causa.
Y no vale una tonada
más que el tono de tu cuerpo,
cuando cae sobre la almohada
la tormenta de tu pelo.
Compañera si despiertas una
piensa en unos ojos en silencio.
Es la soledad buena fortuna
cuando brilla entre espera
de quien prometió regreso.
No es esta verdad antagonismo
contra la verdad que nos ampara.
No hay rivalidad, no existe abismo,
entre métricas y ritmos
y mi boca por tu espalda.
No te cambio por un verso,
una voz, una palabra,
eres parte de este intento,
de estas manos, de esta causa.
Y no vale una tonada
más que el tono de tu cuerpo,
cuando cae sobre la almohada
la tormenta de tu pelo.
El témpano 
Letra y música: Adrián
Abonizio.
A veces cuando pienso que todo está perdido
voy hacia alguna de las formas de la muerte.
Me pego un tiro con una palabra
que alguna vez me fue tan transparente.
En la ternura del agua que corre,
me recuerda la llegada de unos trenes.
Sales de los mares, curvas de los puertos
con mujeres descalzas en el verde.
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir.
No te pares, no te mates,
sólo es una forma más de demorarse.
En las tardes tranquilas cuando extraño
todo
siento que todo no es lo que perdí.
Una rosa de fe y aún a costa de perder
se pierde pero se gana.
La lucha es de igual a igual contra uno mismo
y eso es ganar.
No te pares, no te mates,
solo es una forma más de demorarse.
Recuerdo la quietud de la tierra,
la quietud estaba adentro.
Se cree más en los milagros
a la hora del entierro.
Este hombre trabajó,
¿quién escribirá su historia?
La cal reseca, la viuda que sueña,
los amigos que siguen igual...
La gloria en zapatillas, el florero vacio.
¿Quién sabe si se puso a pensar
para que vivo?...
Vivo para no perder!!!
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir.
No te pares, no te mates,
sólo es una forma más de demorarse.
No te pares, no te mates,
sólo es una forma más de demorarse. |
Brazos de sol 
Letra y música: Alejandro
Filio
Hoy me vino la gana que no las musas.
Hoy no tengo pretexto ni disculpa
para cantarte a ti,
para escribirte un verso
y descolgarte desde aquí
hasta las ganas de la mañana
ya por venir
Hoy primero del segundo del año,
mientras esta mujer rompe el espacio
para invitarse al fin,
para mirarla toda
en el silencio y de perfil.
Tomó sus manos como escenario
para existir.
Y es que no importa que digan
“que esta trillado”
hablar de amor, que maldigan,
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Y es que no importa que digan
“que esta trillado”
hablar de amor, que maldigan,
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Se detiene el reloj sobre nosotros,
caen las diez que resbalan
por sus hombros
y se cuela la luz,
que se enreda en tu pelo
pero la liberas tú.
Oro y diamante, por un instante,
de tono azul.
Y es que no importa que digan
“que esta trillado”
hablar de amor, que maldigan,
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Y es que no importa que digan
“que esta trillado”
hablar de amor, que maldigan,
si no han probado
la noche en sus brazos de sol.
Cuando 
Letra y música: Jorge Fandermole
Cuando me despierte cada día
con el cuerpo de aire y ese olor,
feliz del sueño manso de las lilas,
sin miedo al movimiento y al dolor.
Cuando ya no tenga casi nada
de sangre en la garganta de papel
y un agrio pez nadando en la mirada
ni quiera mas amparo que la piel…
Van a ser los días esos barcos
de luz que una vez pude escribir
y la alegría que hemos olvidado
volviendo por los huesos a subir.
Yo me alimento con una quimera
en que los ojos al sol verán brillar,
los brazos de mi padre las banderas
y una ceniza negra, y una ceniza negra
y una ceniza negra que se va.
Cuando me convenza que la suerte
me rige a la par que la pasión
y no el temible arcángel de la muerte
velando sobre el campo del reloj.
Si lo consumado y lo posible
tienen siempre la cara del horror,
en esta patria de lo inaccesible,
en este tiempo olvidado de Dios.
Yo digo que mis ávidos amores
son fuertes y viven mas que yo,
son gigantes tenues como flores
que alientan a este turbio corazón.
Los alimento con una quimera
en que los ojos al sol verán brillar,
los brazos de mi padre las banderas
y una ceniza negra // y una ceniza negra
Y una ceniza negra que se va.
Ojalá 
Letra y música: Silvio Rodríguez
Ojalá que las hojas
no te toquen el cuerpo cuando caigan,
para que no las puedas
convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia
deje de ser milagro
que baja por tu cuerpo.
Ojalá que la Luna pueda salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones…
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no de gritos
que caigan en mi espalda.
Ojalá que tu nombre
se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan
tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.
Ojalá se te acabe la mirada constante
la palabra precisa, la sonrisa perfecta
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones…
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones…
Ojalá pase algo que te borre de pronto:
una luz cegadora, un disparo de nieve,
ojalá por lo menos que me lleve la muerte,
para no verte tanto, para no verte siempre
En todos los segundos, en todas las visiones…
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Dale fe a la verdad 
Letra y música: Sebastián
echarry
Dos, dos años en mi llanto
y en la astuta seducción del desamor.
Al fuego la leña escrita con mi voz,
al cielo las palabras, la canción.
Dios, cachorrita de mis sueños,
en la eterna lucha con tu aflicción.
En el suelo la autoestima de tu voz,
en el techo de mirarme, de tocarme hoy.
Canta tu ser, siente tu cuerpo,
Vive la piel hoy, dale fe a la verdad...
Ven, que mis manos ya te hablan
en el mismo idioma que la pretensión.
Llena de besos mi guitarra.
Sus cuerdas pidiendo solo un ideal.
Ten las esperanzas que me quedan
y las rosas con espinas de tu amor.
Me dijo cuídate, de un suspiro “quédate”,
en el techo de mirarme, de tocarme hoy.
Canta tu ser, siente tu cuerpo,
Vive la piel hoy, dale fe a la verdad.
Canta tu ser, siente tu cuerpo,
Vive la piel hoy, dale fe a la verdad.
Apología de mujer con sombrero
Letra y música: Silvio Rodríguez
Yo no vine aquí, viniste tú.
Yo no te esperaba y te besé.
Se supone que debo callar.
Se supone que debo seguir.
Se supone que no debo protestar.
Se supone que eres un regalo
que se me rompió enseguida
y ahora nada, lo de siempre.
Se supone que eres el sombrero
de una fiesta, de esos de cartón,
para la ocasión… ¡oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba la luz,
en la casa de un niño en un alto edificio
y que era la hora esperada del día,
no me hubieras tocado en el hombro una vez …
¡Oh, mujer!
Si supieras lo breve que entraba esa luz,
en una casa que se llamaba la noche,
es una casa en la que no había más puertas
que las de la razón de aquel niño sin fe.
Ahora, se supone y nada más.
Yo también quisiera suponer
que la cobardía no existió,
que es un viejo cuento de dormir.
Pero quedo yo en medio de mí.
Y en medio de las mismas paredes
sonriendo a los amigos,
yendo allá, desayunando.
Pero quedo yo aquí aplaudiendo
una vez más a los fantasmas
de las tres… ¡oh, mujer!
Ojalá que contigo se acabe el amor.
Ojalá hayas matado mi último hambre,
que el ridículo acaba implacable conmigo
y yo de perro fiel lo transformo en canción…
¡oh, mujer!
No te culpes, la culpa es un juego de azar.
Nadie sabe lo malo que puedes ser riendo
y lo cruel que pudiera salir un regalo.
No te asustes del día que va a terminar.
No te asusten los puentes
que caigan al mar.
No te asustes de mi carcajada final.
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